SANDACH categoría 3: qué es y cómo debe gestionarse en la industria cárnica

Los SANDACH categoría 3 son subproductos animales no destinados al consumo humano que, por su origen y nivel de riesgo, se clasifican dentro de la categoría 3 del sistema europeo de subproductos animales. En la industria cárnica, esta categoría es especialmente relevante porque puede incluir determinados materiales generados en mataderos, salas de despiece e industrias alimentarias, siempre que cumplan las condiciones establecidas por la normativa.

La categoría 3 no significa que el material pueda gestionarse de cualquier manera. Al contrario: debe identificarse correctamente, separarse desde el origen, almacenarse en condiciones adecuadas, transportarse con la documentación correspondiente y destinarse a usos o tratamientos autorizados. El Reglamento (CE) n.º 1069/2009 establece la clasificación de los subproductos animales en categorías según su nivel de riesgo para la salud pública y la salud animal, y recoge la categoría 3 en su artículo 10.

Para entender el concepto general de SANDACH, puedes ampliar información en nuestro artículo sobre qué significa SANDACH.

Qué es SANDACH categoría 3

Dentro de la normativa europea, los subproductos animales y productos derivados se clasifican en tres categorías. Esta clasificación determina cómo deben manipularse, transportarse, transformarse, usarse o eliminarse. La categoría 3 agrupa materiales que, en términos generales, presentan menor riesgo que los materiales de categoría 1 y categoría 2, pero siguen estando sujetos a normas específicas de control, trazabilidad y destino.

En el sector cárnico, los subproductos de categoría 3 suelen estar relacionados con materiales procedentes de animales sacrificados para consumo humano, partes que no se destinan finalmente a ese consumo, productos descartados por motivos comerciales o determinados subproductos generados durante la elaboración de alimentos de origen animal. La clave está en que la clasificación no depende solo del tipo de material, sino también de su origen, estado sanitario, trazabilidad y condiciones concretas.

Por eso, no conviene simplificar la categoría 3 como “restos cárnicos aprovechables” o “residuos de bajo riesgo”. La definición correcta debe partir siempre del marco legal aplicable y de la identificación concreta del material generado en cada instalación.

Qué materiales pueden ser SANDACH categoría 3

El Reglamento (CE) n.º 1069/2009 enumera en su artículo 10 los materiales que pueden considerarse de categoría 3. Entre ellos se incluyen, por ejemplo, canales y partes de animales sacrificados que sean aptos para el consumo humano pero que no se destinen a ese fin por motivos comerciales. También pueden incluirse determinadas partes de animales sacrificados en matadero, siempre bajo las condiciones previstas en la norma.

En el contexto de la industria cárnica, pueden aparecer materiales como:

  • determinados huesos procedentes de procesos de elaboración;
  • grasa animal o tejido adiposo, cuando cumpla las condiciones legales correspondientes;
  • partes de animales sacrificados que no se destinan al consumo humano por motivos comerciales;
  • productos de origen animal que dejan de destinarse al consumo humano por motivos comerciales, problemas de fabricación, defectos de envasado u otros defectos que no supongan riesgo para la salud pública o animal;
  • otros subproductos generados durante la elaboración de productos destinados al consumo humano.

La norma menciona expresamente, entre otros supuestos, los subproductos generados en la elaboración de productos destinados al consumo humano, incluidos los huesos desgrasados y los chicharrones. También incluye el tejido adiposo de animales que no presentaban signos de enfermedad transmisible y que fueron sacrificados en matadero tras ser considerados aptos para sacrificio para consumo humano.

Esto no significa que cualquier hueso, grasa o resto de proceso sea siempre categoría 3. La categoría correcta depende del caso concreto. Si el material se mezcla con otra categoría, presenta signos de degradación que puedan suponer riesgo, procede de animales o partes no encuadrables en el artículo 10, o incumple las condiciones sanitarias aplicables, su clasificación y destino pueden cambiar.

Para una visión más amplia sobre materiales habituales en el sector, puedes consultar nuestro artículo sobre tipos de subproductos cárnicos.

Por qué la categoría 3 es importante en mataderos, salas de despiece e industrias cárnicas

Los mataderos, salas de despiece e industrias cárnicas generan de forma habitual materiales de origen animal que no siempre se destinan al consumo humano. En estos casos, la clasificación SANDACH condiciona todo el proceso posterior: separación, almacenamiento, recogida, transporte, documentación, tratamiento y destino.

La categoría 3 es especialmente importante porque puede permitir determinados usos o tratamientos que no están disponibles para categorías de mayor riesgo. Por ejemplo, el Reglamento (CE) n.º 1069/2009 contempla que el material de categoría 3 pueda procesarse para la fabricación de piensos en determinados supuestos, alimentos para animales de compañía, abonos y enmiendas del suelo de origen orgánico, compostaje, biogás, combustible u otros productos derivados, siempre bajo las condiciones previstas por la normativa.

En una empresa cárnica, identificar correctamente el material no es una cuestión secundaria. Una clasificación incorrecta puede afectar al destino del subproducto, a la documentación del movimiento, a los operadores que pueden intervenir y al cumplimiento de los requisitos sanitarios. Por eso, la gestión de SANDACH categoría 3 debe integrarse dentro de la operativa diaria de la instalación.

Cómo debe gestionarse el SANDACH categoría 3

La gestión correcta de los SANDACH categoría 3 empieza en el punto donde se generan. Desde ese momento, el material debe mantenerse identificado, separado y controlado para que pueda seguir su circuito de recogida, transporte y destino sin pérdida de trazabilidad.

Identificación del material

El primer paso es saber qué se está generando. No todos los subproductos animales encajan en la misma categoría. La instalación debe identificar el material según su origen, características, estado sanitario y actividad que lo produce.

En la práctica, esto implica diferenciar materiales que pueden ser categoría 3 de otros que, por su riesgo, mezcla o procedencia, puedan quedar encuadrados en otra categoría. La normativa clasifica los subproductos animales en función del nivel de riesgo para la salud pública y animal, por lo que la identificación inicial es determinante.

Separación desde el origen

Una vez identificado el material, debe separarse correctamente. Mezclar materiales de distintas categorías puede alterar la clasificación del conjunto y complicar su gestión posterior. En especial, la mezcla de material de categoría 2 con material de categoría 3 se incluye dentro del material de categoría 2 según el Reglamento (CE) n.º 1069/2009.

La separación desde el origen ayuda a evitar errores, mejora el orden interno y facilita la recogida por parte de una empresa especializada.

Almacenamiento temporal

Los subproductos de categoría 3 deben almacenarse de forma que se mantengan controlados hasta su retirada. El almacenamiento debe evitar mezclas, pérdidas de identificación, acumulaciones innecesarias o situaciones que puedan comprometer la seguridad sanitaria.

En la industria cárnica, esto suele implicar el uso de contenedores adecuados, zonas definidas y una coordinación clara entre producción, limpieza, expedición y recogida.

Recogida y transporte

La recogida debe realizarse con medios adecuados y por operadores que puedan intervenir en la gestión de este tipo de materiales. Durante el transporte, los subproductos animales y productos derivados deben ir acompañados de un documento comercial y, cuando corresponda, de certificado sanitario, conforme al régimen previsto por la normativa española y europea. El Real Decreto 476/2014 regula en España el registro nacional de movimientos de SANDACH para garantizar la trazabilidad desde el origen hasta el lugar de uso final o eliminación.

En Obtengrasa trabajamos con empresas del sector cárnico que necesitan organizar la recogida de subproductos cárnicos de forma profesional, especialmente en materiales como hueso y grasa animal.

Documentación y trazabilidad

La trazabilidad permite conocer el recorrido del material desde que se genera hasta su destino. En España, el Real Decreto 476/2014 establece un sistema informático alternativo para registrar movimientos de SANDACH dentro del territorio nacional, con datos del lugar de origen, datos de la carga, categoría, especie cuando proceda, transportista y lugar de destino.

Este control documental es fundamental para mataderos, salas de despiece e industrias cárnicas, porque permite demostrar que el material se ha gestionado conforme a los requisitos aplicables.

Destino autorizado

El material de categoría 3 no tiene un único destino posible. La normativa contempla diferentes opciones según la naturaleza del material y las condiciones aplicables: procesamiento, compostaje, transformación en biogás, fabricación de determinados productos derivados, incineración, coincineración, vertedero autorizado tras procesamiento u otros destinos permitidos.

El destino no debe decidirse de forma improvisada. Depende del tipo de material, de su estado, de la documentación, del operador que lo recibe y de las autorizaciones o registros que correspondan.

Trazabilidad y documentación en los subproductos de categoría 3

La trazabilidad no es solo una exigencia administrativa. Es la base que permite controlar el movimiento del material y evitar pérdidas de información entre origen, transporte y destino.

En España, el Registro Nacional de movimientos SANDACH tiene como finalidad identificar y registrar informáticamente los movimientos de subproductos animales y productos derivados no destinados a consumo humano que se realizan dentro del país, desde su origen hasta los lugares en los que se produce su uso final o eliminación.

En la práctica, esto obliga a prestar atención a datos como:

  • identificación del establecimiento de origen;
  • descripción de la mercancía;
  • categoría del material;
  • especie o especies de procedencia, cuando proceda;
  • fecha de recogida;
  • número de lote o contenedor;
  • datos del transportista;
  • establecimiento de destino;
  • información de recepción del material.

Estos datos no son accesorios. Una empresa cárnica que genera SANDACH categoría 3 necesita tener claro qué material entrega, cuándo se retira, quién lo transporta y a qué destino llega.

Para ampliar el marco legal completo, puedes leer nuestro artículo sobre normativa europea sobre subproductos animales SANDACH.

Errores que deben evitarse en la gestión de SANDACH categoría 3

La categoría 3 puede parecer más sencilla de gestionar que otras categorías de mayor riesgo, pero sigue estando sometida a requisitos técnicos y documentales. Estos son algunos errores frecuentes que conviene evitar:

Considerar que todo subproducto cárnico es categoría 3

No todos los subproductos cárnicos son categoría 3. La clasificación depende de los supuestos legales, del origen del material, del estado sanitario y de si existen mezclas o condiciones que modifiquen su categoría.

Mezclar materiales de distinta categoría

La mezcla puede cambiar la clasificación del material y afectar a su destino posterior. Por eso es importante separar correctamente desde el origen.

No coordinar la recogida con la producción

Cuando la retirada no está planificada, pueden producirse acumulaciones, falta de espacio, interrupciones en la actividad o mayor carga de trabajo interno. La recogida debe adaptarse al volumen y ritmo de cada instalación.

Descuidar la documentación

Sin documentación adecuada, se pierde trazabilidad. En el caso de los SANDACH, la información del movimiento forma parte del control del proceso y debe gestionarse de forma rigurosa.

No contar con una empresa especializada

La gestión de subproductos animales no debe tratarse como una retirada genérica de residuos. Intervienen normas sanitarias, categorías, documentos, transportes y destinos autorizados. Por eso, trabajar con operadores especializados facilita una gestión más segura y ordenada.

SANDACH categoría 3 en Salamanca y Castilla y León

En Salamanca y Castilla y León existen empresas del sector cárnico que generan subproductos animales de forma recurrente. Mataderos, salas de despiece e industrias cárnicas necesitan organizar la retirada de estos materiales con criterios de continuidad, trazabilidad y cumplimiento normativo.

Obtengrasa ofrece servicio especializado en la recogida de subproductos cárnicos para mataderos e industrias cárnicas, con retirada y gestión de hueso, grasa animal, logística de recogida y cumplimiento normativo. La empresa trabaja en Salamanca y Castilla y León y cuenta con más de 40 años de experiencia junto al sector cárnico.

Si tu empresa genera materiales como hueso o grasa animal y necesita organizar su gestión, puedes consultar nuestro servicio especializado en recogida de hueso y grasa animal.

Preguntas frecuentes sobre SANDACH categoría 3

¿Qué es SANDACH categoría 3?

SANDACH categoría 3 es una clasificación legal de subproductos animales no destinados al consumo humano. Incluye determinados materiales de origen animal que, según el Reglamento (CE) n.º 1069/2009, se encuadran en la categoría 3 por su origen y nivel de riesgo.

¿Qué ejemplos hay de subproductos de categoría 3?

Pueden incluirse determinados materiales procedentes de animales aptos para consumo humano que no se destinan a ese fin por motivos comerciales, subproductos generados en la elaboración de productos destinados al consumo humano, determinados huesos desgrasados, chicharrones o tejido adiposo, siempre que se cumplan las condiciones legales aplicables.

¿Todos los huesos o grasas animales son categoría 3?

No. Aunque determinados huesos o grasas pueden encajar en categoría 3, no debe generalizarse. La clasificación depende del origen, estado sanitario, condiciones del material, posibles mezclas y supuestos previstos por la normativa.

¿Cómo se debe gestionar el material de categoría 3?

Debe identificarse, separarse, almacenarse temporalmente en condiciones adecuadas, recogerse por operadores especializados, transportarse con la documentación correspondiente y destinarse a usos o tratamientos autorizados.

¿Qué empresas generan SANDACH categoría 3?

Pueden generarlo mataderos, salas de despiece, industrias cárnicas y otras empresas que elaboran o manipulan productos de origen animal, siempre según el tipo de material generado y su clasificación concreta.

¿Por qué es importante la trazabilidad?

Porque permite seguir el movimiento del material desde su origen hasta su uso final o eliminación. En España, el Real Decreto 476/2014 regula el registro nacional de movimientos SANDACH para garantizar esa trazabilidad.

¿Obtengrasa realiza recogida de subproductos relacionados con SANDACH categoría 3?

Obtengrasa trabaja con empresas del sector cárnico en Salamanca y Castilla y León, especialmente en la recogida y gestión de subproductos como hueso y grasa animal. 

El SANDACH categoría 3 es una clasificación importante para la industria cárnica porque afecta a materiales que se generan de forma habitual en mataderos, salas de despiece e industrias alimentarias. Su correcta gestión exige identificar el material, separarlo desde el origen, almacenarlo de forma adecuada, documentar los movimientos, garantizar la trazabilidad y destinarlo a operadores y tratamientos autorizados.

La categoría 3 no debe interpretarse como una gestión sencilla o libre de obligaciones. Aunque agrupa materiales de menor riesgo que otras categorías, sigue formando parte de un marco normativo específico que busca proteger la salud pública, la sanidad animal y la seguridad de la cadena alimentaria.

En Obtengrasa ayudamos a empresas del sector cárnico a organizar la recogida y gestión de subproductos como hueso y grasa animal en Salamanca y Castilla y León, con un servicio profesional, planificado y adaptado a las necesidades reales de cada instalación.